Sí, yo también le entré a los retos de agradecimiento que me iban a hacer prospera y abundante en 10 minutos y sabes porque a mi tampoco me funcionaron.
Por una muy sencilla razón, el agradecer porque «tengo que» le quita todo el propósito al agradecimiento y se convierte en un «to do» mas en tu lista de quiaceres matutinos que corres a terminar para poder irte a trabajar en paz y sin remordimiento de lo super espiritual que eres.
Así que, si haces tu lista de gratitud y al final no hay lágrimas de gozo o cuando menos un pequeño escalofrío en tu cuerpo, déjala de hacer porque estas perdiendo el tiempo.
El verdadero agradecimiento viene del corazón, viene de darte cuenta de lo afortunado que eres en las cosas más sencillas y te da una sensación de conexión con todo y con todos.
Ese gracias, te llena de energía y de gozo.
Y ese y sólo ese gracias es el que necesitas, porque ese y sólo ese te hacen sentir la prosperidad y la abundancia que ya eres y que todo lo demás es lo de menos porque lo más importante ya lo tienes.
Gracias con el corazón por leerme,
Bendiciones miles,
Elena Santos