¿ESTRÉS?

¿ESTRÉS?

Ahora sí que en la recta final para Navidad y te quiero contar que antes, éste tiempo, para mi, era de un agobio terrible.

Ahora lo disfruto enormemente y no cambió la cantidad de trabajo navideño, ni de reuniones familiares.

Lo que realmente cambió fue que deje de deber y empecé a querer.


Si, como lo lees.


Antes yo hacía las cosas porque debía hacerlas. Debía cocinar, comprar regalos, decorar la casa, ver familia y amigos.


Eso me dejaba con un sentimiento de que si yo lo hago porque debo, entonces hay una deuda y el evento, la persona, la situación me tenía que pagar esa deuda cumpliendo mis expectativas.


Cuando esto no era así y muchas veces no era así, entonces me enojaba, me sentía frustrada y agobiada.


Ahora, entendí que para estar en paz, necesito hacer lo que yo quiero.


Que si le debo algo a alguien, o a alguna situación, llámese dinero, cariño, atención tiempo, etc. se lo pago y entonces, soy libre de elegir que quiero y que no.

Hoy, lo que hago lo hago por el bienestar que me trae hacerlo. Poniendo mi atención en los beneficios que me trae y no en las expectativas que puse en el resultado.


Ahí, siempre me siento en paz, porque hago las cosas porque quiero y no porque debo.


Ya no le debo nada a nadie y nadie me debe nada a mi.


¿Y tú debes o quieres?

Bendiciones y luz,

 

 

Elena Santos