Pues viene el día del padre, un día que para mí no es fácil, porque la relación con mi papá está rota.
Y para todos los que, como yo, tienen una relación complicada con su papá, quiero compartir un pensamiento que a mí me ha ayudado mucho.
Alejarme de un papá que lastima, que miente, que no me valída y no se responsabiliza es un acto de sobre vivencia. Porque estar cerca de él implica pasar por encima de mi, de mi dolor, de mi miedo, de mi paz.
Créeme que ha sido una de las decisiones más difíciles que he tenido que tomar en toda mi vida.
Alejarnos de un padre o de una madre porque nos lastiman, porque en vez de cuidarnos, nos hieren, duele.
Mal con ellos, mal sin ellos, así es.
Sobrevivimos alejados, morimos cerca.
Así que, a todos los hijos que tienen relaciones rotas, les mando un abrazo solidario y espero que como yo encuentren consuelo al saber que estar lejos es cuidarte, es ser para ti el papá que necesitabas y no tuviste.
Luz a tu dolor,
Elena Santos
