Déjame te cuento que muy prontito mi vida va a cambiar radicalmente, porque nuevamente, si nuevamente, me voy a quedar con el nido vacío.
Mis pollos vuelan, es ley de la vida y la verdad es que, cuando suceden estas cosas, cuando la vida se mueve, cuesta trabajo confiar en el proceso. Cuesta trabajo acostumbrarse a que no sea como tú quieres.
Sin embargo, hay en ti, algo que no se mueve. Algo que está en paz, en luz, en amor y ese es tu Ser tu alma. Ese es Dios en ti.
Cuando conectas con ese Dios en ti, le das perspectiva a lo que está sucediendo y puedes entonces, darte cuenta, que todo, todo, todo sucede para tu mayor bien, aunque no te guste, aunque no lo entiendas desde tu mente material, que es pequeña y limitada.
En cambio, en el Ser, en esa luz, en esa paz, en ese amor, todo siempre está bien y ahí es donde toooooodo adquiere sentido, aún cuando en la materia no lo tenga.
Porque ahí está la infinita fé de que Dios, el Cosmos, el Espíritu o como lo llames sabe más, ve más, entiende más, que tu pequeñísima mirada material y ahí, justo ahí, está el plan perfecto y todos los para qués que hoy no puedes entender.
Así que, si tú como yo, estás pasando por un momento de cambio, de movimiento, ya sea por primera vez o una vez más, aquieta tu mente y ve al silencio del Ser, porque ahí encontraras esa luz, ese amor y esa paz, que realmente eres.
Bendiciones,
Elena Santos
