LA PREGUNTA QUE TE TIENES QUE HACER

LA PREGUNTA QUE TE TIENES QUE HACER

Pues déjame, te cuento que estoy escribiendo esto en el meritíto día de mi aniversario de bodas número 35 y una vez más confirmo, que el tiempo de veritas se pasa volando.

Que cierras los ojos y cuando los abres ya pasaron 12,775 días más los nueve de años bisiestos, doce mil setecientos ochenta y cuatro días desde que estaba parada en el altar, hasta hoy, tres hijas y un casimerito nieto.

Y si, cada uno de los 12,784 días pasaron y muuuuuuchos pasaron sin siquiera darme cuenta.

Pasaron, atropellándome sin haberlos realmente vivido y por eso, ésta pregunta, con la que me topé en mis andares, me hizo tantísimo sentido.

Si yo me despertara todas las mañanas pensando:

¿Qué puedo hacer durante las próximas horas para que éste sea un día bien vivido?

Pasarían dos grandes cosas;

Primero, recupero mi poder y segundo, recupero mi conciencia.

Recupero mi poder porque me doy cuenta que puedo hacer la diferencia en mi vida y mi conciencia porque ME DOY CUENTA y eso hace toditita la diferencia.

Así que, los próximos 12,784 días, me levantaré preguntándome:

¿Qué puedo hacer para que mi día valga la pena vivirse?

Te lo dejo de tarea, si a ti, como a mi, se te ha pasado la vida volando, despiértate literal y recupera tu poder y tu consciencia.

Luz para nosotros,

Elena Santos