¿Qué crees?
Estás leyendo a una persona que ha vivido tres mundiales en su país.
Sí señor. Viví el del 70, no me acuerdo porque tenía dos años, el del 86 que tenía 17 y era la más feliz y ahora el del 2026.
Esto, además de hablar de mi vetustísima edad, también me hace una experta mundialera, pero he de confesarte que éste mundial lo empecé bastante aguitadíta.
La situación del país, la inseguridad, los problemas políticos, el narco, en fin.
Pero conforme fueron pasando los días y veía yo a la gente que quería volar, la espuma en el Angel, las banderas, las playeras, el cielito lindo, y si, sí, mi Memito Ochoa y demás, la verdad es que regresé a sentirme profundamente orgullosa de mi país.
Profundamente orgullosa de lo amables, lo hospitalarios, lo divertidos, ocurrentes, chistosos, lindos y buenas personas que podemos ser cuando queremos.
Este mundial me recordó que mi país es único y que sí, como dice la canción, que se escuche hasta la cima, el mexicano es un chingón.
Oh siiiiii
Besos miles,
Elena Santos
