Pues ya en la recta final del año, que cosa, y haciendo balance, creo que de lo más importante que aprendí en este año fue a respirar.
Si, aunque usted no lo crea, eso que se supone que hacemos naturalmente sin siquiera darnos cuenta, yo no lo sabía hacer.
Yyyyyyy este año, en el Taller de Paz, aprendí a regular mi sistema nervioso, a través del nervio vago, usando la respiración para regresar al centro.
¿Cómo se hace eso?
Pues sabiendo que, cuando inhalo más corto de lo que exhalo me tranquilizo y cuando exhalo más corto de lo que inhalo, me despierto.
Así de fácil.
Mi cuerpo, esta máquina increíble, está perfectamente sintonizada para que yo sobreviva y esas cosas que doy por hecho, que me parecen insignificantes, son en realidad las grandes maravillas del milagro que se llama vida.
Después de esta gran lección, hoy pongo atención a eso que no veía, hoy pongo atención en mi respiración y agradezco cada bocanada de aire que me mantiene viva, regulada y en centro.
¿Y tú?
Respira,
Elena Santos
