¿YA EMPEZASTE TU ODISEA?

¿YA EMPEZASTE TU ODISEA?

Pues con mis palomitas gigantes y un tinaco de agua pa que me durara las 3 horas, me lancé a ver La Odisea y me dejó pensando muuuuuuuchas cosas pero hoy te quiero hablar de los lotos.

Para darte un poco de contexto, por si no te acuerdas de la secundaria, o no has visto la película, son estas flores que los hombres de Odiseo comen y se olvidan de todo, misión, propósito, verdad, ética, moral. Se quedan en el puritito placer del momento.

Hoy, en pleno siglo 21, el comer lotos y anestesiarte de todo, está súper de moda.

Y se ve como una oda al placer, que no exista ninguna incomodidad, que todo se trate de mí, que no tenga que ser leal, ni recíproco con nadie, si eso implica un esfuerzo.

Lotos por todos lados que lo justifican todo, que lo relativizan todo, donde nada es importante o trascendente.

Yo en mi vida he comido tantos y tantos y tantos lotos, que hoy, a mis 57 años, quiero comenzar mi viaje del héroe, mi odisea, sabiendo que el dinero, el éxito, el trabajo, la belleza, el reconocimiento, el tener la razón, el ego, la soberbia, la victimez, el control, son los lotos que me detienen, que no me dejan llegar a casa, a mi interior, a mi SER.

No me dejan recordar y honrar mi historia, hacer las paces con mi pasado para mantenerme presente en el presente y para que cuando llegue el momento pueda regresar a mí, en paz, sin deudas, entendiendo que dejé el mundo mejor de lo que lo encontré, hacia afuera y hacia adentro.

Así que hoy dejo de lado los lotos, sabiendo que son lotos y que empiece el viaje.

¿Y tú, comes lotos?

Nota: En la película los come Odiseo, cuando está con Calipso. En el poema, no, él rescata a sus hombres de los lotos y los lleva de regreso al barco contra su voluntad.

Elena Santos